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martes, 12 de julio de 2016

Inmerso en un silencio casi negro, suave como plumón de cuervo joven...




Alex Ruiz





Inmerso en un silencio casi negro, suave como plumón de cuervo joven.  Un silencio que maneja el viento con dedos frágiles.  Un silencio acribillado por piedras de luz.

Tú solitario (yo), tratando de captar el trazo intangible del silencio.


Alrededor todo nos mira y (en silencio) canta.




viernes, 24 de junio de 2016

Yo te convoco, musa macho con astas que revolotea en torno a mis hombros cuando escribo...



Sascha Schneider





Yo te convoco, musa macho con astas que revolotea en torno a mis hombros cuando escribo.  Duro, ríspido, ingobernable.  Te convoco, te llamo, pido por ti en esta tarde de musas blandas y anémicas que cantan a coro ese estribillo en el que no quiero reparar.

Cuando bramo como un loco pegando puñetazos sobre el teclado, eres tú quien brama.  Cuando narro con la lengua mordida la desazón y el odio y la lujuria, eres tú quien narra, quien escupe saliva y sangre contra la pantalla blanca y acechante.

Sal de la oscuridad.  Definitivamente.  Haz restallar el látigo mágico que quiere morder en la piel de los malos mercaderes.


No sé de otros ojos en los que me quiera mirar.  No sé de otra pupila que me pueda servir de espejo ahora.  Solo tú.  Indecente y magnánimo. Y mío.



lunes, 13 de junio de 2016

Te miro desde mí, desde adentro...



Pedro Ruiz - Gabriel Vasco (2003)




Te miro desde mí, desde adentro.   Desde el rostro que salió a la luz.  Desde la espera.  Mi máscara en el suelo, hecha pedazos.  Invéntate un nuevo idioma para hablar conmigo.  Invéntate, invéntame.  Y hablemos.


jueves, 9 de junio de 2016

Tomar de la noche lo que el día no nos da...



Gustave Boulanger




Tomar de la noche lo que el día no nos da: Su silencio, sus tintes neblinosos, su forma de cantar con el viento. Los párpados repletos. Una espiral que lentamente se desplaza por entre las visiones. Los sueños en los que somos otro.  La cálida visita de los muertos.  El aroma de un fruto que no existe.


sábado, 4 de junio de 2016

Los antiguos dioses levantan la cabeza: Están resucitando...



Livio Scarpella




Los antiguos dioses levantan la cabeza: Están resucitando. Poco a poco. Nos adentramos en lo que queda de un bosque y de nuevo se deja escuchar el caramillo que enmudeció hace siglos. Las pezuñas de los jóvenes faunos dejan huellas sobre la hierba tierna. Un murmullo de risas anuncia una ronda de elfos. Amanecen ninfas dormidas entre los surcos de la tierra labrada. Y hay más: los dioses se están tomando las viejas y corruptas ciudades. Clandestinos. Vestidos de un modo que no les reconocemos más que si los miramos atentamente a los ojos. Y ninguno de nosotros osará mirarlos a los ojos. Salvo que esté enterado: Los antiguos dioses levantan la cabeza.


miércoles, 1 de junio de 2016

Y ahora que tienes el mar para ti solo...



Peter Churcher




Y ahora que tienes el mar para ti solo -le dije a mi Yo-, ¿qué es lo que vas a hacer con esa inmensidad?

Él miró hacia la línea donde confluían los dos mundos, muy quieto.  Barajaba recuerdos y alguna que otra promesa que había hecho con los dioses.  Tenía los bolsillos repletos de restos de cuerdas desatadas y cadenas rotas.

Y ahora, ¿qué es lo que vas a hacer con esa inmensidad?


sábado, 28 de mayo de 2016

Un animal nos sigue con la mirada atenta...



Midori Yamada





Un animal nos sigue con la mirada atenta, no sé si de amor o de deseo. Inmóvil, silencioso, aguarda a que reparemos en su presencia gris, su reposo de cazador que tal vez desea ser cazado, domesticado, rendido.


Por una vez, me he sentido pájaro.

 

viernes, 27 de mayo de 2016

Esa casa que solo conocemos de un sueño...




Alexi Zaitsev





Esa casa que solo conocemos de un sueño: Esa esquina y el árbol donde tal vez nos detuvimos muchas veces con otro cuerpo, otra mirada… Ese yo un poco ajeno que deambula por la calle de una ciudad que no existe más que detrás de nuestros ojos dormidos… 

¿Hay alguien esperando por nosotros junto a la puerta, atisbando sin ser visto desde el oscuro umbral? ¿Alguien nos ama sin nosotros saberlo, y aguarda un día y otro (una noche y otra) que regresemos al sitio de las sombras azules y la trepadora que estalla en una floración bermeja, tan familiares y al mismo tiempo tan lejanos de nuestra cotidiana percepción?



sábado, 21 de mayo de 2016

Todo en él es gracia...



Kaspian Shore





Todo en él es gracia: La postura ligeramente ligeramente impostada para quedar plasmado, los ojos que miran a otra parte pero que en realidad miran su propia plenitud, el cabello que cae sobre el rostro de insolente -inocente- cachorro.   Sobre la cabeza inclinada pende la amenaza del tiempo.   Pasarán los días, veloces e implacables, y la gracia se irá desdibujando hasta perderse…   Quedará el muchacho pintado, indemne, haciendo par con el muchacho grabado en el interior de nuestros párpados, que durará tanto como dure el frágil marco que somos.


viernes, 20 de mayo de 2016

Un marinero es siempre una señal...



George Tooker




Un marinero es siempre una señal, oscura o portentosa.  Y un caracol no es otra cosa que la epifanía de la espiral en la que nos movemos desde mucho antes de nuestro nacimiento.


Un marinero portando un caracol es pues una doble señal… ¿de dicha?, ¿o la seña de un discurso demasiado abstracto para poder traducirlo en palabras? 

Yo solo sé que cada viaje, interior o exterior, trae consigo su propio marinero que mira desde el otro lado de las aguas con ojos acuciosos, mientras muestra en la diestra, brillando opacamente, el enigma de nácar que alguien extrajo alguna vez del mar.
    

jueves, 19 de mayo de 2016

En última instancia...



Michael Leonard




En última instancia, los cuerpos son frutos que deseamos lamer, libar, morder, desde nuestra avidez secreta: Esa hambre que no se sacia nunca del todo, esa necesidad de acariciar la pulida superficie frutal, olorosa a vida y verano, de imaginar el dulce zumo derramándose sobre la lengua, rota por fin la corteza que nos aislaba del centro poblado de semillas.




martes, 17 de mayo de 2016

Siempre me intrigó esta figura vestida de azul...

   
Muchacho con pipa, Picasso


Siempre me intrigó esta figura vestida de azul del período rosa de un pintor que no es precisamente uno de mis favoritos-, el muchacho coronado de rosas contra un fondo exótico, llevando una pipa en la mano.

Su mirada nos esculca sin contención. Se diría que pretende saber si somos lo suficientemente confiables para revelarnos un secreto. Es un chico muy joven, sin embargo, hay madurez y una cierta acre sabiduría en esa boca que se curva hacia abajo, y en los ojos repletos de sombra.

¿Ha conocido tales circunstancias a su tierna edad que ya no puede sino observarnos poniendo su desconfianza como un muro entre él y nosotros? ¿O es un alma antigua, cobijada en un cuerpo de adolescente, conocedora de las miliún bajas pasiones que azotan a los hombres?

La imagen superficial exuda serenidad: El niño ataviado con su desahogado traje azul, las rosas reposando sobre el cabello del que escapa un pequeño mechón imprevisto, la mano que sostiene la pipa en un gesto no carente de elegancia...

Y bajo la superficie, ¿qué hay?  ¿Qué oculta el toldo rojizo estampado de flores?




 

sábado, 14 de mayo de 2016

Así nos imagino...



Daniel Barkley




Así nos imagino: Tú y yo, montados en el mismo caballo de la infancia, exactamente como no estuvimos.  Así nos sueño.   Así me lo trato de explicar:  Queremos ir al mar que espejea de fondo, pero la bestia estática, de madera despintada, ese corcel que una vez fuera azul, no avanza, y tú entonces empiezas a mirar atrás, hacia la muerte.



domingo, 8 de mayo de 2016

¿Con quién hablamos cuando hablamos en las redes?


George Tooker




¿Con quién hablamos cuando hablamos en las redes sin dirigirnos a alguien en específico?

¿Monologamos acaso?   ¿Volvemos los ojos hacia el oyente ideal, ese Oyente que no tiene rostro y los junta todos en su fisonomía?

¿Quién nos escucha -es decir: nos lee- y consigue percibir lo que escribimos entre líneas, la voluntad, el aliento, la posible perdurabilidad de las palabras en la pantalla donde no hay perdurabilidad?

Escribir en las redes es lanzar una voz al vacío virtual.  Confiando.  Aguardando el eco.  Preguntándose quién está al otro lado a la escucha.  Tanteando en la oscuridad.

He aquí uno de mis cuadros favoritos...






He aquí uno de mis cuadros favoritos: es de Ottorino de Lucchi: La vasija que quiero suponer de plata -pero que puede muy bien ser de humilde estaño u hojalata- sosteniendo los frutos iluminados, ofreciéndolos a nuestra avidez, ardiendo blandamente en rojo como si cada uno guardara dentro un pequeño sol.

Detrás de la vasija, la oscuridad de la nada, igual que si se tratara de un sueño.   No tenemos ojos más que para esas frágiles ramas de lantern china y su reflejo en el metal selenita.

Es curioso: Sabemos que hay quien guarda secretos bajo los tiestos y los fruteros: monedas, señas, claves...   Pero en este caso lo que asoma por debajo de la vasija plateada y sus frutos, en el mueble que les da apoyo, es una cerradura.

¿Qué contiene la gaveta?, ¿acaso el resto del sol?

¿Alguno de ustedes tiene la llave?


Benny Moré canta Maracaibo Oriental










Lo he escuchado tantas veces...   Lo he escuchado incluso  en aquellos tiempos en que lo odiaba, porque yo quería oír a Los Beatles y estaban prohibidos.

Prueben a intentarlo una vez más, como si no lo conocieran.   Imaginen que es la primera vez que oyen al Benny y esta canción.

Gira el long-play y la música entra en oleadas bruscas, invitadoras, listas a ser encabezadas por la tompeta.   Suena a carnaval lejano.   Suena a cerveza en Los Paraguas del Capitolio, a un grafiti de tiza en una pared de Neptuno y San Rafael que escribe "El Chori".   A noche esperando la brisa del malecón en un balcón ruinoso de la Habana Vieja...

Él grita de repente solo para hacer una pausa.   Cuando regresa, su voz se agita igual que una banderola -suavísima, nasal, áurea- pronunciando frases que no tienen mucho sentido, repitiéndolas casi como un mantra, tratando de hechizarnos con esa palabrería de mulato lindo que se las sabe todas.   Detrás, el coro le da la razón.   Ahora la trompeta se ríe de nosotros, nos hala al centro de la noche ideal en donde el Benny maneja la garganta con artes de encantador de serpientes.   Ya no queda otra que entregarse a ojos cerrados.   Y la voz se va, se pierde, se muere...

Es una pieza perfecta de punta a cabo, desde los compases iniciales hasta el trompeteo final.   Pero para catarla hasta el fondo, para percibir en su totalidad los miliún estratos del universo que convoca, para degustarla como lo que es -un tósigo suculento- hay que haber nacido en cierta isla.


lunes, 25 de abril de 2016




La magia liberadora de Chely Lima

Marilyn Bobes

    Una de las grandes sorpresas de la XXV Feria Internacional del Libro de La Habana  fue la publicación por la editorial villaclareña Capiro de la novela Triángulos mágicos de Chely Lima, importante autor de la diáspora cubana y uno de los escritores más importantes de la generación de los ochenta en la Isla.

    Con esta obra, Chely sigue demostrando su capacidad de riesgo con temas que pocos autores se atreven a tratar aun cuando vayan desapareciendo en el mundo contemporáneo los prejuicios relacionados con la diversidad sexual y las disímiles variantes de acoplamiento entre hombres y mujeres que ya no se restringen a la pareja heterosexual tradicional.

    Escrita entre La Habana y Quito en el lapsus de 1991 a 1992, Triángulos mágicos se inscribe en esa avanzada de la literatura cubana que dio como resultado un “destape” protagonizado en la Isla por los llamados novísimos y al que se sumaron autores de la promoción anterior.

     Pero una novela como esta demuestra que Chely fue uno de los primeros en reclamar una nueva actitud hacia el sexo no convencional.

      Homosexuales, mujeres que entonces se consideraban promiscuas y el osado triángulo entre dos hombres y una mujer no exento de contradicciones, aparecen retratados en la novela de una manera muy natural, sin teorizaciones aleccionadoras pero con conflictos generacionales que el autor resuelve en una rebelión devenida felicidad.

    Con recurrencia al texto Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas, Chely Lima construye sus personajes con excelente eficacia, exaltando los valores de la amistad por encima de los lazos sanguíneos y mostrándonos un universo en el que la independencia y una nueva moral se imponen por sobre los aburridos e hipócritas destinos trazados.

      La vida en comuna, tan cara a la contracultura de los sesenta, se evidencia en el texto como verdadera realización mientras la maternidad ejercida desde lo masculino es defendida desde posiciones de vanguardia que conectan al texto con debates que recién en este milenio han comenzado a desarrollarse en sociedades diversas de todo el planeta. En este sentido Triángulos mágicos posee una absoluta universalidad.

    Los recursos estilísticos de la obra se atienen al minimalismo y la economía de medios, mostrándonos una prosa limpia, precisa, sin amaneramientos, que permite al lector penetrar en el argumento sin dificultades y aceptar los peliagudos problemas propuestos con absoluta legitimidad.

     No falta en la obra una alta dosis de humor, lo que la convierte en un texto lleno de amenidad. Pero en esta aparente ligereza hay un dramatismo que opone a los deseos con el deber ser de una sociedad que no parece preparada para aceptar la libertad de los individuos si estos no se someten a las normas estrechamente prefijadas para un mayor control que se expande a todas las áreas de la conducta, incluida la sexualidad.

     Las vacilaciones de la protagonista en la aceptación del triángulo son el testimonio de esas luchas internas entre lo que se quiere y lo “políticamente correcto”, y después de experiencias fallidas por aceptar lo que parece “normal” el final feliz se transforma en un llamado implícito a la libre elección.

     No conozco en la literatura cubana, ni en la que se escribe en la Isla como tampoco fuera de ella, un texto que profundice mejor en las diversidades.

     Los que conocimos a Chely mientras vivió en Cuba ya sabíamos de su vocación por lo inexplorado. El fue un precursor en géneros que, aunque relacionados con la literatura, apenas tenían presencia en nuestro panorama cultural.

    Es el caso de series televisivas como Hoy es siempre todavía o en la tan recordada ópera rock Violente que proporcionaron a los jóvenes de entonces una actualización sin precedentes con respecto al mundo exterior.

     Ahora Triángulos Mágicos reafirma al autor en esa élite de vanguardia que afortunadamente se abre paso en Cuba, una Isla que por factores que no enumeraré recibe con cierto retraso los debates sociales y culturales del mundo exterior.

       Por otra parte, esta intención de seguir el recorrido de escritores que comenzaron a publicar en la Isla y que han continuado su carrera fuera de ella, es algo que hay que aplaudir.

    En este sentido las ediciones territoriales parecen estar marcando pautas. Y este es un camino que deberían seguir otros sellos de más amplia distribución.

    Invito pues a los lectores a disfrutar de Triángulos Mágicos y a esperar por una nueva novela de Chely Lima que, según anunció el autor, está en proceso de negociación con una editorial que no reveló dentro de la Isla.


   Gracias pues a Capiro por este regalo estremecedor. 

     
(Esta nota salió publicada en abril del 2016 en la revista online Cubaliteraria y saldrá próximamente en la revista cubana -de papel- La Letra del Escriba).




viernes, 25 de marzo de 2016

Una entrevista con Marilyn Bobes para OnCuba: Reencuentro con Chely Lima...






Reencuentro con Chely Lima, ahora como hombre trans


Paseando por los stands de la pasada Feria del Libro de La Habana, tropecé en Ediciones Territoriales con un título de Capiro: Triángulos mágicos, que lleva la firma de Chely Lima.

Las personas de mi generación recordarán a Chely como alguien que se situó a la vanguardia de la literatura cubana de finales de los setenta y todos los ochenta, por sus atrevidas propuestas estéticas que además de la poesía y la narrativa alcanzaron la televisión y el teatro, e incluyeron series de tanta aceptación como Del lado del corazón y Hoy es siempre todavía, y la primera (y creo que hasta ahora única) ópera rock producida en Cuba: Violente, de 1987, en coautoría con su fallecido esposo de entonces, Alberto Serret.

Leí Triángulos mágicos con curiosidad y avidez, y me tropecé con una novela extraordinaria que...

(para seguir leyendo, hacer clic aquí: OnCuba)



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Marilyn Bobes es una poeta, narradora, periodista, crítica literaria y editora cubana que ha recibido numerosos premios por su obra literaria dentro y fuera de su país. 



jueves, 21 de enero de 2016

Por el amor de Lucrecia...


Imagen de Juan Carlos Cuba Marchán




Una (nueva) nota sobre Lucrecia quiere decir perfidia
de Ignacio T. Granados Herrera

En un viejo y oscuro test de psicología popular, la imagen asociada  a la muerte es la de una mujer por la que se le pregunta al sujeto; por supuesto, no hay que ser Simone de Beauvoir para saber que eso está determinado por la hetero normatividad masculina de la cultura occidental...

(para seguir leyendo, hacer clic aquí: Editpar)






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Ignacio T. Granados es un poeta, ensayista, traductor, crítico literario y editor de origen cubano, quien además realiza sus propios vídeos sobre temas culturales variados. Es fundador de Ediciones Itinerantes Paradiso, una colección excepcional de autores raros en la forma de libros-objetos de arte.