Translate

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Poesía



        
           Hideki Koh






La felicidad son mi padre y mi madre cantando tangos
en los asientos delanteros de un auto
mientras viajamos a toda velocidad sobre mi infancia.

La felicidad huele a cilantro y a hogueras.

La felicidad es un golpe de viento frente al muro
del malecón en febrero.  Un vuelco del paisaje
de una Habana que no existe, iluminada,
contenida en una postal teñida de amarillo.

La felicidad es la boca de cierta mujer bajo mi boca.

La felicidad está encuadernada igual que un libro.

La felicidad sabe a pan con miel y mantequilla.

La felicidad son dos hombres en mi cama,
acariciándose y volteando a mirarme con una sonrisa.

La felicidad es tibia al tacto y a ratos chisporrotea.

La felicidad es tu cuerpo vivo mezclado con mi cuerpo.

La felicidad es un bosque de redwoods, el cántico
del agua secreta bajo un puente en California.

La felicidad es como una droga dura, como un animal
que maúlla mientras se enreda en tus piernas,
como un silencio pulsátil, como una raya de sol
que te alcanza y te habita y te perturba y te quiebra.

Y se va.


1 comentario: