Translate

jueves, 23 de febrero de 2017

Hilo online





Remedios Varo





Hilo online

                                                                                                        Para M.A.R.

Anoche, mientras me quedaba dormido, pensaba en que esta relación es como uno de esos solitarios, misteriosos hilos de araña que uno encuentra a veces en el jardín.

No se puede estar seguro de qué lo sostiene en el aire, milagrosamente intacto. Tampoco se sabe en qué momento va a dejar de estar ahí.

Muy poco, casi nada, sostiene este hilo nuestro. Ni presencia física, ni conocimiento real del otro.

Se mece a instancias de nuestro soplo, de nuestras palabras. Va y viene. A ratos brilla como si hiciera mucho sol, a ratos se pierde en la oscuridad.

Parece estar hecho de una sustancia especial, demasiado sutil para poder tocarlo.

Me pregunto qué se puede hacer para ponerlo a salvo, a salvo verdaderamente. Pero no existe una respuesta.

En este momento nuestras realidades están tan lejanas una de la otra como si viviéramos en planetas distantes.

Solo ese hilo nos une, empero. Mágico y misterioso y sutil. Tejido por algo que desconocemos, hecho de un material que no parece tener consistencia, y sin embargo tan fuerte, tan resistente en medio de su irremediable fragilidad.

No sé hasta cuándo estará ahí, suspendido en el aire, brillando, reflejándonos.

Basta que aparezca alguien real, palpable, del lado de allá, y yo me diluiré como niebla que se disipa.

Basta que uno de los dos caiga bajo el influjo de un sentimiento de inutilidad, basta que uno de los dos decida que es tiempo de ser realista, y el hilo no estará más...





jueves, 16 de febrero de 2017

Give me a second grace




Mark Horst





Give me a second grace

Y vendrá la noche,
no lo he olvidado ni por un momento.

Pero ahora deja que la luz
me moje los labios, por favor.
Ya habrá tiempo de andar a tientas
-el arte que tan bien conozco-
por la empinada cuesta de ser
quien se es.

Pero ahora, deja que la bulliciosa
incandescencia de eso que llamamos sol,
y no es sino plenitud, me moje la boca,

y pueda yo beber hasta saciarme.





sábado, 11 de febrero de 2017

Arte del arquero



Elvira Soriano Camacho





Arte del arquero

Apuntar cerrando los ojos, el arco tenso,
la flecha de algún modo dirigida al centro.
Y convertirte en uno con la flecha.
Temblar levemente, respirando apenas,
atento a esa canción que te ha de alcanzar
en la oscuridad. Relajar el cuerpo que no es más
tu cuerpo, sino la vara esbelta que reposa
entre dos dedos, retenida por la mano.

Al principio nada, un gotear de aguas remotas,
la voz de un pájaro que sueña, el bramido lejano
de nubes que arrastran la tormenta.
Silencio transparente abarcándolo todo.
Una pausa, un tamborileo en pecho ajeno.

Entonces, ligero, apenas perceptible, el parpadeo
de una chispa, la música que late secretamente,
el centro-corazón que llama la punta de la flecha.

Y tú sueltas de golpe todo el aire retenido
en los pulmones, te dejas ir como ciego al encuentro.
Penetras, te integras a la piel anhelante de tu diana.

                  Buceas en su sangre, estallas.



martes, 12 de julio de 2016

Inmerso en un silencio casi negro, suave como plumón de cuervo joven...




Alex Ruiz





Inmerso en un silencio casi negro, suave como plumón de cuervo joven.  Un silencio que maneja el viento con dedos frágiles.  Un silencio acribillado por piedras de luz.

Tú solitario (yo), tratando de captar el trazo intangible del silencio.


Alrededor todo nos mira y (en silencio) canta.




viernes, 24 de junio de 2016

Yo te convoco, musa macho con astas que revolotea en torno a mis hombros cuando escribo...



Sascha Schneider





Yo te convoco, musa macho con astas que revolotea en torno a mis hombros cuando escribo.  Duro, ríspido, ingobernable.  Te convoco, te llamo, pido por ti en esta tarde de musas blandas y anémicas que cantan a coro ese estribillo en el que no quiero reparar.

Cuando bramo como un loco pegando puñetazos sobre el teclado, eres tú quien brama.  Cuando narro con la lengua mordida la desazón y el odio y la lujuria, eres tú quien narra, quien escupe saliva y sangre contra la pantalla blanca y acechante.

Sal de la oscuridad.  Definitivamente.  Haz restallar el látigo mágico que quiere morder en la piel de los malos mercaderes.


No sé de otros ojos en los que me quiera mirar.  No sé de otra pupila que me pueda servir de espejo ahora.  Solo tú.  Indecente y magnánimo. Y mío.



lunes, 13 de junio de 2016

Te miro desde mí, desde adentro...



Pedro Ruiz - Gabriel Vasco (2003)




Te miro desde mí, desde adentro.   Desde el rostro que salió a la luz.  Desde la espera.  Mi máscara en el suelo, hecha pedazos.  Invéntate un nuevo idioma para hablar conmigo.  Invéntate, invéntame.  Y hablemos.


jueves, 9 de junio de 2016

Tomar de la noche lo que el día no nos da...



Gustave Boulanger




Tomar de la noche lo que el día no nos da: Su silencio, sus tintes neblinosos, su forma de cantar con el viento. Los párpados repletos. Una espiral que lentamente se desplaza por entre las visiones. Los sueños en los que somos otro.  La cálida visita de los muertos.  El aroma de un fruto que no existe.