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martes, 31 de marzo de 2015

Lucrecia quiere decir perfidia: Un comentario de Ignacio T. Granados









Con un título de bolero, la escritura de Chely Lima nos recuerda que quizás el pecado más grande de la literatura cubana contemporánea sea lo pretencioso; porque nos da una pieza indiscutiblemente menor, pero preciosa como una joya...

(Continúa aquí: Ediciones Itinerantes Paradiso -EditPar)

















Ignacio T. Granados es un poeta, ensayista, traductor, crítico literario y editor de origen cubano, quien además realiza sus propios vídeos sobre temas culturales variados. Es fundador de Ediciones Itinerantes Paradiso, una colección excepcional de autores raros en la forma de libros-objetos de arte.


martes, 24 de marzo de 2015

Poesía




Jim Ferringer 





Intraducible

Soy una lanza, una vara mágica, un cayado,                     
        un perdigón de oro, una pezuña.
La lumbre está en tu lengua, en tu nuca. 
        La boca mana un canto sin palabras.
Tu cuerpo golpea contra el mío. 
        Mi vientre se impone a tus nalgas.
Abrazarte, penetrarte, este impulso de ahondar. 
        Arriba la lumbre cegándonos,
la lumbre en todas partes, hombre de agua.                    
        Para siempre, repito, para siempre.

Y es solo un segundo.       


miércoles, 18 de marzo de 2015

domingo, 1 de marzo de 2015

Poesía




Henry Scott Tuke







Entonces, en aquel momento,
amor era un charco níveo, una visión
perversa, una mordida en la yugular,
burbuja de luz en medio del zumo de la noche.

Entonces, después, amor fue aullar igual
que un perro encima de una tumba.

Entonces, tan luego, amor fue un silencio
de lengua mutilada a mitad del canto,
una barca con los mapas abolidos,
esa víscera recién sacada del tajo en el pecho.

Entonces, ahora, de pronto, ahora,
amor, esa maldita palabra, empieza a reverdecer
como una piedra que se transmuta en árbol.

Y yo trato de levantar los párpados.
Y duele.


Poesía




Leon Gordon




Puedo entender la angustia del vampiro
porque no se refleja en los espejos:

Agua que tiembla en secreto, que anhela
el pálido cuerpo de Narciso, la curva
silueta de Ofelia entre pétalos muertos.
Agua de la negación y la vergüenza.
Agua enmarcada, agua dormida,
agua de azogue y soplo y de figuras
que alguna vez trazara con mi aliento.
Tersa superficie de escarchada plata.

Detrás asoma un mundo ajeno
y unos ojos –los míos– buscando,
tratando de reconocerme, llamándome,
buscándome.




jueves, 26 de febrero de 2015

Triángulos mágicos y Memorias del tiempo circular: Dos reseñas de El Dragón de Hipatia





Triángulos Mágicos es una novela valiente, que puede hablar más alto pero no más claro...

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Memorias del tiempo circular tiene ese inconfundible sabor de la literatura latinoamericana. Su estilo es claro y conciso, sin azúcar añadido...

(Seguir leyendo aquí)  




domingo, 1 de febrero de 2015

Poesía




Daniela Velázquez








Recuento

Arriba todo estaba lleno de máscaras. La luz
venía a pegarles y rebotaba luego en las amplias
sonrisas pintadas. Sonrisas de yeso. Abajo,
en la oscuridad, sepultado, yo esperaba
por mí mismo, pero no esperaba en silencio.
Canté desde la memoria neblinosa de la infancia.
Me aparecía en los espejos repitiendo:
Soy así, yo soy, yo soy. Con una mano firme
aferraba la piedra y pegaba con ella en los conductos
de metal del alba. Y el sonido llegaba en sordina;
arriba las máscaras entonaban un himno a la normalidad,
sus voces estridentes como manchones color de rosa.
Las aristas de la piedra se hacían uno con mi carne,
con la sangre impalpable: Soy así, yo soy, yo soy.
Los golpes retumbaban y las máscaras los confundían
con truenos lejanos. Entonces la puerta, entonces
la cerradura, entonces la llave que gira
y el golpe que hace retroceder el carnaval ridículo
de lo que se puede y lo que no se puede decir.
Despacio salí a la luz. Yo soy, yo soy.
Ya no más sombra en los espejos. Y la piedra injertada

en la palma de mi zurda para siempre.